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Junio 28, 2018

Las 5 actividades de estimulación cognitiva para niños

Niño que pinta y realiza un juego de entrenamiento del cerebro  para mejorar sus capacidades cognitivas con estimulación cognitiva
En España viven más de nueve millones de niños y adolescentes según el Instituto Nacional de Estadística. Ayudarles en su desarrollo intelectual es todo un reto en el que padres y educadores desempeñan un papel fundamental pero, ¿cuáles son las técnicas de estimulación a nuestro alcance para ayudar a niños y jóvenes a desarrollar sus capacidades cognitivas?

Introducción

Antes de comenzar el curso académico 2017-2018 se estimó una previsión de alumnos para los cursos de educación infantil y primaria en el territorio nacional de 4.670.476 niños además de los 36.213 escolarizados en educación especial (cifras del Instituto Nacional de Estadística). Unas cifras que suponen un incremento del 0,7% con respecto al curso anterior y que evidencian el significativo número de niños que cada año empiezan el colegio, un espacio en el que desarrollan gran parte de sus conocimientos y capacidades cognitivas.

En la primera infancia, el desarrollo biológico y cerebral es fundamental y se ve influido por la estimulación que recibe de su entorno. Las características de este desarrollo van a determinar aspectos tan importantes como la salud y el bienestar en general así como la capacidad de aprendizaje en particular. Por ello, que el niño crezca en un entorno saludable, con la estimulación ambiental adecuada y una estimulación cognitiva y emocional acorde a su nivel de desarrollo, permitirá mejorar sus procesos de aprendizaje y consolidar los conceptos, produciéndose una transferencia tanto en el rendimiento académico como en los desempeños de la vida diaria.

A continuación abordamos algunos aspectos sobre el desarrollo cognitivo de los niños, la estimulación cognitiva o entrenamiento cognitivo, y sobre cómo utilizar técnicas y programas de estimulación cognitiva para potenciar este desarrollo.

El desarrollo neurobiológico en la infancia

Las capacidades cognitivas tienen en el cerebro su base neurobiológica, por tanto, un adecuado desarrollo de éste así como la evitación de cualquier tipo de lesión a nivel cerebral es fundamental para un rendimiento cognitivo óptimo, ajustado a las demandas del entorno que en cada etapa del ciclo vital se nos presentan.

Tanto en las fases iniciales de crecimiento y desarrollo como en las etapas más tardías de envejecimiento se producen una serie de cambios en la organización del sistema nervioso central (SNC). Además, tanto la estimulación fisiológica como las condiciones del entorno y las experiencias también pueden provocar estos cambios en la plasticidad cerebral (profundiza sobre plasticidad cerebral y neurorrehabilitación).

En los primeros años de vida, nuestro cerebro se encuentra en un proceso madurativo en el que se establecen de forma continua nuevas conexiones neuronales y tiene lugar el crecimiento estructural. En estas edades tempranas, el cerebro tiene mayor capacidad plástica y propicia un periodo en el que favorecer la adquisición tanto de las funciones cognitivas como de las destrezas motoras, capacidades lingüísticas, habilidades sociales y emocionales. Esta capacidad plástica del cerebro también facilita la recuperación de aquellas capacidades y funciones que se encuentren alteradas.

Infancia y plasticidad cerebral

La plasticidad cerebral o neuroplasticidad hace referencia al modo en el que nuestro sistema nervioso central cambia a partir de su interacción con el entorno y como reacción a la diversidad de este. Dicho de otra forma, es la capacidad de los organismos para aprender y modular sus respuestas en función de la adquisición y transformación de nueva información (ver publicación científica).

En el caso de la infancia, el cerebro se encuentra en un proceso madurativo y de gran modificabilidad producido por la influencia de las numerosas experiencias y nuevos conocimientos que tienen lugar. De esta forma, la plasticidad cerebral a estas edades es máxima, permitiendo la adquisición de nuevos aprendizajes y capacidades.

Como señala Pascual-Leone, estos mecanismos plásticos están asociados a la edad, produciéndose una tendencia a la baja en la magnitud de estos procesos conforme el individuo crece, produciéndose un inherente deterioro cognitivo.

Es importante conocer las características de la plasticidad cerebral para comprender cómo se produce el desarrollo y evolución de las capacidades cognitivas desde las edades más tempranas y buscar las estrategias de estimulación cognitiva más adaptadas para cada niño.

Niño realizando ejercicios para entrenar el cerebro gracias a la estimulación cognitiva que también se realiza en adolescentes

El desarrollo cognitivo infantil

El desarrollo cognitivo evoluciona, progresivamente, a través de diferentes etapas hasta llegar a la adolescencia, donde termina de consolidarse. Existen muchas teorías que explican el desarrollo cognitivo en la infancia y, aunque no exenta de críticas, una de las más conocidas es la Teoría de Piaget. Tomando como referencia esta teoría, los diferentes estadios y subestadios por los que pasa el desarrollo cognitivo (etapas del desarrollo cognitivo), comentados brevemente, son los siguientes:

  • Periodo sensoriomotor: desde los 0 a los 2 años.
    En esta etapa el conocimiento se adquiere progresivamente a través de la experiencia sensorial y la actividad motriz. La imitación es la estrategia básica de aprendizaje. Consta de seis subestadios:
    • Ejercicio de los reflejos (0-1 meses): el recién nacido se sirve de los reflejos innatos para interactuar con el entorno.
    • Reacción circular primaria (1-4 meses): repetición de acciones simples hacia el propio cuerpo que el niño repite al resultarles agradables.
    • Reacción circular secundaria (4-8 meses): repetición de acciones con el objetivo de producir un efecto interesante hacia objetos externos.
    • Coordinación de esquemas secundarios (8-12 meses): aparece la conducta intencional, el bebé es capaz de coordinar sus esquemas secundarios, es decir, es capaz de coordinar varias acciones aprendidas previamente para conseguir un objetivo determinado.
    • Reacciones circulares terciarias (12-18 meses): el niño introduce cambios y variaciones en las acciones previamente aprendidas con el fin de provocar nuevas experiencias y resultados.
    • Invención de medios nuevos medios a través de combinaciones mentales (18-24 meses): tiene lugar la experimentación interna, es decir, el niño tiene la capacidad de imaginar lo que sucederá si lleva a cabo ciertas conductas.
  • Período preoperacional: de los 2 a los 7 años.
    Entre los 2 y los 7 años los niños desarrollan el lenguaje y utilizan el sistema de símbolos para comunicarse. En esta etapa tanto el pensamiento del niño como el lenguaje es egocéntrico, es decir, el niño percibe y entiende el mundo que le rodea desde su propia perspectiva sin tener en cuenta la de los demás.

  • Período de operaciones concretas: De los 7 a los 11/12 años.
    Los niños y niñas en esta etapa utilizan el sistema de símbolos de manera lógica permitiéndole la resolución de problemas. En esta etapa es capaz de realizar clasificaciones y relaciones utilizando los principios de conservación, seriación, simetría y reciprocidad.

  • Período de operaciones formales: De los 11/12 años en adelante.
    A esta edad se desarrolla la capacidad de llevar a cabo tareas mentales que necesitan del pensamiento para formular las hipótesis de los problemas y alcanzar la solución.

Una adecuada estimulación cognitiva ajustada a cada una de estas etapas y acorde respecto al nivel de maduración de los niños es fundamental para el desarrollo de las capacidades y procesos cognitivos logrando el rendimiento académico esperado y facilitando también la adaptación a las demandas del entorno, como el desarrollo social.

Fases de adquisición de las capacidades cognitivas

Según Hernández (2001) para adquirir las habilidades cognitivas (capacidad mental), entendidas estas como las destrezas y procesos que tienen lugar en la mente y que son necesarias para realizar una tarea, deben llevarse a cabo tres momentos: reconocimiento, desarrollo y capacidad para ser utilizada posteriormente de forma independiente. Estas fases permitirán a los niños adquirir esas capacidades, almacenarlas y aplicarlas en los momentos oportunos de manera automática.

  • Reconocimiento: el niño no dispone de la habilidad cognitiva.

  • Desarrollo: se adquiere la habilidad a través del aprendizaje y la experiencia y se desarrolla y consolida a través de la práctica.

  • Capacidad: la habilidad cognitiva ha sido interiorizada y es independiente de otros conocimientos y capacidades, puede aplicarse de manera fluida y automática.

Ejercicios y actividades de estimulación cognitiva para niños

Las actividades de estimulación cognitiva para niños usualmente se integran dentro de una intervención cognitiva (para recibir formación al respecto talleres de estimulación cognitiva).

1. Estimulación cognitiva a través del juego

En primer lugar, una forma básica de estimular al niño en su infancia y adolescencia es a través del juego. El juego es una actividad innata, propia de la infancia, que permite al niño aprender y relacionarse con el entorno. Es espontáneo y voluntario, guiado por motivaciones y necesidades internas. El juego tiene un fin en sí mismo, que es su propia realización que resulta agradable y placentera para el niño, el cual toma un papel activo e interactivo. Además de ser una actividad gratificante en sí misma, el juego es una actividad estimulante que exige el funcionamiento de diferentes componentes del desarrollo infantil. Los aprendizajes que tienen lugar a través del juego se asimilan de forma más rápida y eficaz poniendo en marcha las capacidades cognitivas que le facilitarán la comprensión de su entorno.

Entre los distintos objetivos del juego relacionados con el desarrollo de las capacidades cognitivas podemos destacar: estimular capacidades como el razonamiento, el pensamiento reflexivo y representativo y la comprensión, trabajar la memoria y la atención mediante la interacción con los estímulos del entorno, fomentar el descentramiento del pensamiento egocéntrico del niño, desarrollar la imaginación y la creatividad y la distinción entre fantasía y realidad, y potenciar el desarrollo del lenguaje y del pensamiento abstracto, y desarrollar la autonomía personal.

2. Estimulación cognitiva a través del deporte

El deporte, algo que habitualmente se relaciona con la actividad física, es también fundamental para el desarrollo cognitivo. El entrenamiento motor y el trabajo cognitivo que implica el deporte así como la frecuencia e intensidad con la que se practica produce modificaciones a nivel cerebral que ayudan al desarrollo y mejora de las capacidades cognitivas. Mientras se realiza ejercicio físico se produce la liberación de ciertos neurotransmisores así como de endorfinas, estas últimas relacionadas con la disminución de los niveles de estrés y ansiedad, repercutiendo en un estado de bienestar.

3. Estimulación cognitiva a través de cuadernos de ejercicios

Los cuadernos de estimulación cognitiva para niños son utilizados por los educadores para trabajar cada una de las capacidades cognitivas como atención selectiva, memoria de trabajo, o la orientación, entre otras. Habitualmente estos cuadernos de ejercicios de estimulación cognitiva pueden adquirirse en librerías o incluso están disponibles para descargarse de internet. Existen ejercicios de diferente dificultad y es importante que se adapten al nivel de desarrollo cognitivo de los niños para que fomenten su motivación y no supongan un gran esfuerzo que acabe en frustración.

4. Estimulación cognitiva a través ejercicios de brain traning

Otra manera de estimular el cerebro y que resulta más entretenido tanto para niños como para adolescentes es el uso de las nuevas tecnologías con los conocidos juegos de “entrenamiento cerebral” (o brain training). Estas aplicaciones, disponibles tanto para móviles como para ordenadores y tablets, trabajan las diferentes funciones ejecutivas a través variedad de juegos como acertijos, laberintos, problemas de lógica, etc. También ofrecen la posibilidad de regular el nivel de dificultad y ajustarlo al nivel de desarrollo de los niños. Estos juegos presentan la limitación de la transferencia de los aprendizajes a tareas cognitivamente cercanas y a tareas de la vida real, sin embargo son ampliamente utilizados como herramientas de estimulación cognitiva hoy en día (ver publicación científica en Nature).

5. Estimulación cognitiva a través de la neurotecnología

Otra forma de estimulación cognitiva que se va abriendo camino en la actualidad es a través de las disciplinas que utilizan la neurotecnología. Estas utilizan nuevas tecnologías que registran la actividad cerebral y, de manera individualizada, adaptan las intervenciones para producir cambios neuroplásticos cuantificables que se encuentran relacionados con la rehabilitación y mejora de las capacidades cognitivas como la atención, memoria y velocidad de procesamiento (ver artículo). Elevvo Wellness, desarrollado por la empresa de neurotecnología Bitbrain, es uno de estos nuevos métodos de estimulación cognitiva que pueden aplicarse a niños en edad escolar y que, además de proporcionar evidencia de los cambios producidos a nivel cerebral, proporcionan evaluaciones cognitivas para medir el efecto de estos cambios en las capacidades cognitivas.

Neurotecnología para la estimulación cognitiva en niños y adolescentes

Como se ha comentado anteriormente existen diferentes formas de trabajar la estimulación cognitiva con los niños, desde las más clásicas y tradicionales como el juego o los típicos cuadernos de ejercicios, hasta otras técnicas más actuales pero menos conocidas como la neurotecnología y los procesos de neurofeedback, tecnologías basadas en avanzados equipos de EEG. Desde Bitbrain se ha desarrollado Elevvo, una neurotecnología para la estimulación cognitiva, validada científicamente y que ha puesto de manifiesto mejoras de entre un 10% y un 30% en capacidades cognitivas como memoria de trabajo, atención sostenida y velocidad de procesamiento.

Elevvo consta de unos programas de estimulación cognitiva administrados por profesionales que pueden ayudar a los niños en edad escolar y adolescentes en la mejora de sus funciones ejecutivas. Estos programas incluyen unas sesiones de evaluación que se realizan antes y después de las sesiones de estimulación cognitiva. De esta forma, al final de todo el procedimiento, se obtiene un informe comparativo con los resultados tanto a nivel cognitivo como a nivel de cambios neuroplásticos en el cerebro (que son el soporte neurofisiológico de la mejora cognitiva).

informe de resultados de un niño, niña o adolescente que ha realizado estimulación cognitiva para mejorar sus capacidades cognitivas y entrenar el cerebro

En el siguiente vídeo, el doctor Javier Minguez explica la base científica y neurobiológica de esta técnica de rehabilitación cognitiva:

 

 

 

En general, también estas actividades de estimulación cognitiva se han utilizado en niños con patologías que tienen asociados problemas cognitivos como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad o TDAH. En algunos otros casos se han abordado otras patologías como el daño cerebral adquirido, la demencia, la depresión o la discapacidad intelectual. Pero abordar estos aspectos se sale ya fuera del alcance de este artículo.

 

A modo de resumen, existen varias  formas de estimular cognitivamente a los niños en edades tempranas en las que es clave disponer de un entorno saludable, en el que los niños puedan jugar e interaccionar con sus iguales, una alimentación equilibrada y la práctica deportiva. Todo ello facilitará los procesos de desarrollo en general y el desarrollo cognitivo en particular. Este último aspecto puede resultar clave para que niños y adolescentes en edad escolar tengan un buen rendimiento académico y sepan afrontar las demandas, cada vez más exigentes, que el entorno les presenta.

El equipo de Bitbrain

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