La demencia: tipos, factores, tratamiento y estimulación cognitiva

La demencia: tipos, factores, tratamiento y estimulación cognitiva

9 Min.
Ligera
Por El equipo de Bitbrain
14 de junio, 2018

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), a medida que la población mundial envejece, el número de personas que padece demencia se triplica y pasará de 50 millones a 152 millones en 2050. Sin embargo, los numerosos avances en rehabilitación cognitiva están consiguiendo importantes beneficios para las personas que padecen demencia. En este artículo revisamos lo que es la demencia, sus tipos y síntomas, y su tratamiento con especial énfasis en la rehabilitación cognitiva.

La demencia, un problema a abordar en nuestra sociedad actual

Las personas mayores sufren, en mayor o menor grado, un declive cognitivo producido por el paso de los años. Sin embargo, sólo una parte de esta población se ve afectada por algún tipo común de demencia. La demencia puede ser producida por múltiples causas y se manifiesta a través de un conjunto de síntomas de tipo cognitivo como, por ejemplo confusión mental, pérdida de memoria, dificultades para resolver problemas, desorientación o alteraciones del lenguaje; o síntomas conductuales como agresividad o deambulación.

La prevalencia de esta patología aumenta con la edad, y es entre los 65 y los 90 años cuando la probabilidad se multiplica (edad avanzada). En este contexto, la rehabilitación cognitiva, basada en programas de intervención para recuperación y fortalecimiento de las funciones ejecutivas clave como la memoria, la concentración, la atención sostenida o la velocidad de procesamiento, es primordial.

Existen diferentes tipos de demencia que se manifiestan con déficit cognitivo, principalmente la pérdida de memoria, alteraciones comportamentales y alteraciones comunicativas, mostrando un declive a nivel funcional e interfiriendo con la realización de actividades básicas de la vida cotidiana. Según la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), la enfermedad de Alzheimer es la más común y supone entre el 60 y el 80% de todas las demencias.

El costo anual de la demencia a nivel mundial se estima en unos US$ 818.000 millones, cifra que equivale a más del 1% del producto interno bruto mundial. Este costo total incluye los gastos médicos directos, la atención social y la atención prestada de manera informal (pérdida de ingresos de los cuidadores). Además, se prevé que de aquí a 2030, este costo habrá ascendido a más del doble.

La demencia es una patología con un fuerte impacto a nivel mundial y, como consecuencia del envejecimiento de la población, sus números se van a  incrementar en los próximos años. Las intervenciones pueden ir enfocadas tanto al deterioro cognitivo leve y a las primeras fases de la demencia, como a las fases más avanzadas de la misma. Para maximizar los beneficios sobre el paciente, es importante adaptar los métodos y estrategias de intervención utilizadas, así como los objetivos a las características y necesidades particulares de cada persona.

 ¿Qué es la demencia?

La demencia es un trastorno neurocognitivo de causa orgánica. Se utiliza el término demencia para describir el deterioro, fundamentalmente cognitivo, que se produce y que es lo suficientemente importante como para afectar a la calidad de vida de las personas que lo padecen. Esto interfiere en el funcionamiento de las actividades diarias del paciente, de los familiares y de sus amigos (relaciones sociales).

¿A qué se debe la demencia?

Las causas de la demencia siempre vienen derivadas de un trastorno orgánico relacionado con el deterioro en las células del cerebro interfiriendo en las sinapsis y procesos de comunicación que tienen lugar entre ellas. En la mayoría de los casos, este deterioro es producido por el proceso normal de envejecimiento o por alguna enfermedad, generalmente de tipo irreversible como el Alzheimer (Alzheimer disease), aunque también pueden darse demencias reversibles como las producidas, por ejemplo, por infecciones o alcoholismo, entre otros factores.

infografia de un cerebro sano y un cerebro con la demencia del alzheimer que sufre un deterioro cognitivo en personas que no hace estimulacion cognitiva para entrenar el cerebro

¿Cómo se manifiesta la demencia?

Los síntomas de una persona que tiene demencia dependen de la localización de la lesión cerebral y pueden variar de unas personas a otras e incluso, en una misma persona conforme la enfermedad progresa. Sin embargo, pueden diferenciarse una serie de síntomas que son habitualmente comunes. Así, la demencia suele manifestarse de forma general con síntomas conductuales como desinhibición, agresividad, deambulación, etc.; síntomas cognitivos como la pérdida progresiva de memoria, la desorientación espacio-temporal, dificultades en el lenguaje y la comunicación, etc.; y además de estos síntomas a nivel cognitivo y conductual, las personas con demencia suelen manifestar síntomas depresivos, ansiedad, trastornos del sueño e incluso cambios en la personalidad.

Enfocándonos en los síntomas cognitivos, las capacidades cognitivas que primero se deterioran en personas con demencia son:

  • Memoria: registra, almacena y elicita las distintas experiencias, ya sean ideas, imágenes, acontecimientos, etc.
  • Orientación: capacidad de ser consciente de uno mismo y del contexto en que nos encontramos, es decir, ser conscientes a nivel personal, tiempo y lugar.
  • Lenguaje: sistema de signos lingüísticos que nos permiten comunicarnos, tanto de forma oral como escrita o gestual.
  • Velocidad de procesamiento: capacidad que establece la relación entre la ejecución cognitiva y el tiempo invertido. Permite procesar información de forma rápida y automática.

infografia de las capacidades cognitivas del cerebro que deberian tenerse en cuenta para hacer estimulacion cognitiva en personas mayores con demencia

¿Qué tipos de demencia existen?

Existen distintos tipos de demencia como la demencia debida a la enfermedad neurodegenerativa de Alzheimer, demencia vascular, demencia debida a enfermedad por priones, demencia por enfermedad de Huntington, etc, usualmente asociadas a la proteína tau mutada, y que cursan habitualmente con deterioro de algunas de las capacidades cognitivas como la memoria o la atención. Cada una presenta un curso y progresión distinta, y unas características definitorias específicas que permiten diferenciar unas de otras en mayor o menor medida. Los tipos de demencia más frecuentes son:

Enfermedad de Alzheimer: enfermedad degenerativa con deterioro progresivo en la que se pueden diferenciar tres fases: 1ª) caracterizada por un deterioro de la memoria, alteraciones del lenguaje y afectivas, generalmente depresión; 2ª) principalmente deterioro intelectual, desorientación y agudización del resto de sintomatología con supervisión en las actividades cotidianas; y 3ª) determinada por graves alteraciones de la marcha, agudización de los síntomas neurológicos y dificultad para realizar prácticamente todas las actividades de la vida diaria.

cerebro con demencia que sufre un deterioro cognitivo por no haber hecho entrenamiento del cerebro con estimulación cognitiva de neurotecnología

Demencia fronto-temporal (enfermedad de Pick): afecta principalmente a los lóbulos frontal y temporal, y se produce una evolución gradual y continua con alteraciones de la personalidad y del comportamiento como desinhibición, apatía, hiperoralidad, etc. además de alteraciones del lenguaje. Se distinguen tres variantes: 1) demencia frontotemporal propiamente dicha, 2) demencia semántica y 3) afasia progresiva primaria.

Demencia por cuerpos de Lewy: se caracteriza por fluctuaciones de la atención y la alerta, alucinaciones visuales y sintomatología parkinsoniana. También pueden manifestarse síntomas de desorientación. Se da un deterioro cognitivo progresivo y este deterioro aparece antes que los síntomas motores. La esperanza de vida es ligeramente menor que en otros tipos de demencia.

Demencia vascular: provocada por enfermedad cerebrovascular o accidente cerebrovascular que afecta a los vasos sanguíneos, y cuyos síntomas están relacionados con el área en el que se haya producido la lesión. Suele cursar con deterioro cognitivo, alteraciones emocionales y de la personalidad. Se puede reducir la probabilidad de padecer este tipo de demencia evitando y controlando factores de riesgo como hipertensión arterial, hipercolesterolemia o la diabetes.

Demencia en la enfermedad de Parkinson: este tipo de demencia afecta a un 20-60% de las personas diagnosticadas de Parkinson y se caracteriza, principalmente, por un enlentecimiento motor y cognitivo, deterioro de la memoria, y alteraciones de la personalidad, visuoespaciales y del lenguaje. Frecuentemente cursa con depresión.

¿Cómo tratar a una persona con demencia?

El tratamiento de demencias reversibles va orientado a tratar la enfermedad o causa de la misma como sucede en el abuso de alcohol, infecciones, tumores, etc. A día de hoy, aunque no hay un tratamiento eficaz para curar las demencias neurodegenerativas e irreversibles, sí existen fármacos que se dirigen a aliviar los síntomas que acompañan a esta enfermedad como los antidepresivos, ansiolíticos y neurolépticos, entre otros.

Si nos centramos en los síntomas cognitivos, existen programas destinados a ralentizar el deterioro asociado a la enfermedad. Hay una serie de rutinas que son importantes para ayudar a retrasar este deterioro cognitivo son mantenerse activo tanto física como mentalmente, una alimentación equilibrada con todos los aportes de nutrientes necesarios, una red de apoyo social próxima y la realización de ejercicios de estimulación cognitiva.

¿Cómo rehabilitar cognitivamente a una persona con demencia?

Para afrontar las alteraciones cognitivas se puede hacer uso de distintos recursos, desde las clásicas terapias psicológicas y cognitivas hasta avanzadas tecnologías que tienen como objetivo la rehabilitación de aquellas capacidades cognitivas que se encuentran deterioradas. Entre los tratamientos clásicos cabe destacar:

La Terapia de Orientación a la Realidad (TOR): se centra en las alteraciones de desorientación temporoespacial, memoria, lenguaje, comunicación e interacción social. Consisten en ofrecer instrucciones verbales que proporcionan elementos de orientación en diferentes dimensiones. Este tratamiento sólo resulta útil en pacientes con deterioros iniciales.

La Terapia de Reminiscencia: consiste en animar a las personas a recordar su pasado, favoreciendo el proceso de recuerdo y poniendo en relación diferentes acontecimientos vividos. Se puede facilitar la tarea mediante la presentación de estímulos y materiales, como por ejemplo fotografías, sonidos, etc. que ayudan a evocar los recuerdos.

Programas de Psicoestimulación: programación de ejercicios para adultos y tareas adaptadas a las capacidades individuales de cada persona en las que se ejercitan las habilidades cognitivas, la percepción sensorial y la interacción interpersonal haciendo uso de ejercicios de relajación, manualidades, actividades de tipo lúdico como bailes, etc.

Además de las intervenciones más clásicas que buscan un acercamiento más general a la demencia, existen otra clase de estrategias orientadas a trabajar aspectos más específicos de esta patología como es el trabajo sobre las capacidad cognitivas que se encuentran deterioradas. Algunas de estas herramientas son:

Cuadernos de ejercicios de rehabilitación cognitiva: trabajan, con distintos niveles de dificultad, capacidades cognitivas como memoria, cálculo, atención, razonamiento, etc. Algunos de estos cuadernos pueden descargarse de manera gratuita a través de internet o adquirirse en librerías.

Juegos de “entrenamiento cerebral” (o brain training): aplicaciones para dispositivos móviles, tablets u ordenadores que permiten el entrenamiento de las capacidades cognitivas deterioradas. Se puede regular el nivel de dificultad de los juegos, y dadas sus características, son una de las estrategias más dinámicas y entretenidas.

Clínicas de memoria o gimnasios mentales: evalúan, diagnostican e intervienen en alteraciones que tienen lugar a nivel cognitivo, principalmente en la memoria, para una detección precoz de patologías como la demencia. El cuidado de la memoria en fases iniciales puede ayudar a ralentizar el progreso y deterioro de este trastorno.

Neurotecnología: recientemente están apareciendo avances tecnológicos para la estimulación cognitiva que surgen de otras disciplinas como la Neurotecnología o las interfaces cerebro computador. Elevvo Medical desarrollado por Bitbrain es uno de ellos. Estas tecnologías utilizan modernos procedimientos de neurofeedback basados en avanzados equipos de EEG, los cuales permiten individualizar los entrenamientos en función de la actividad cerebral de cada persona, para conseguir cambios neuroplásticos cuantificables que se asocian a la recuperación y restablecimiento de capacidades cognitivas deterioradas como la atención sostenida, memoria de trabajo y velocidad de procesamiento. Actualmente se está utilizando para la rehabilitación cognitiva en personas que padecen alguna patología o trastorno que cursa con deterioro o declive cognitivo, como es el caso de la demencia, depresión o el TDAH, entre otras.

En resumen, actualmente existen programas y ejercicios de intervención cognitiva. Un buen tratamiento de las capacidades cognitivas puede ralentizar el deterioro de las mismas en beneficio de una mayor independencia de las personas en el desarrollo de las actividades cotidianas y mejorando así su calidad de vida.

Neurotecnología para la rehabilitación cognitiva en demencia

Son comunes los síntomas cognitivos que interfieren con las actividades de la vida cotidiana, por tanto, prevenir el desarrollo de las demencias o rehabilitar los deterioros producidos por estas es de gran interés no sólo para el paciente sino para la sociedad en general. Para hacer frente a esto pueden utilizarse programas de estimulación cognitiva como Elevvo, incluido en el grupo de los tratamientos y terapias no farmacológicos que ayudan en la rehabilitación de las capacidades cognitivas que se encuentran deterioradas como consecuencia de la demencia.

Elevvo es un programa de rehabilitación cognitiva validado científicamente en varias poblaciones y utilizado como complemento a otros tratamientos convencionales. Varios estudios con esta neurotecnología en población general y patológica han puesto de manifiesto mejoras de entre un 10% y un 30% en memoria de trabajo, atención sostenida y velocidad de procesamiento. Estos programas, diseñados bajo estrictos estándares científicos y administrados por profesionales ayudan al paciente a realizar una serie de sencillos entrenamientos cognitivos bajo un seguimiento pre y post entrenamiento que permite evaluar el progreso cognitivo y los cambios cerebrales soporte de este progreso.

Una de las grandes ventajas de este tipo de rehabilitación tanto para el paciente como para el profesional, es que las intervenciones producen resultados cuantificables pre/post de las mejoras tanto a nivel neurocognitivo (en memoria de trabajo, atención sostenida y velocidad de procesamiento), como a nivel de cambios neuroplásticos en el cerebro (que son el soporte neurofisiológico de la mejora cognitiva). 

En el siguiente vídeo, el doctor Javier Minguez explica la base científica y neurobiológica de esta técnica de rehabilitación cognitiva:

A modo de resumen, las demencias, cursan en mayor o menor medida con deterioro cognitivo que progresivamente va incrementándose llegando a afectar e interferir en la realización de las actividades de la vida diaria. Trabajar la estimulación cognitiva en niños, adolescentes y adultos puede ayudar a prevenir el desarrollo de este tipo de patologías y, una vez instauradas, realizar un buen entrenamiento de rehabilitación cognitiva adaptada e individualizada a las capacidades de cada uno puede favorecer la recuperación de aquellas funciones cognitivas deterioradas producto del desarrollo de la demencia. Pueden encontrarse más recursos sobre la demencia en el National Institute of Aging.

El Equipo de Bitbrain

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